El Gobernador Pat McCrory decidirá el futuro de la matrícula consular

Solamente el veto del Gobernador Pat McCrory puede evitar que se convierta en ley estatal un proyecto de la Legislatura que invalida la aceptación de la matrícula consular mexicana y documentos parecidos de otros países como credenciales en Carolina del Norte.

La Asamblea General la semana pasada aprobó la medida, que también prohibe el establecimiento de ciudades santuarios además de políticas por las cuales agencias del deber locales declaren que no cooperarán con operativos del Servicio de Control de Inmigración federal.

Los legisladores en sí decidieron a última hora borrar la clausula que prohibiría también que policías acepten credenciales de identificación emitidas por ciertas municipalidades en Carolina del Norte.

También parece que el proyecto, si al fin McCrory lo firma, no afectará la política de varias instituciones financieras, que aceptan la matrícula consular y otros documentos consulares como credenciales de identidad para abrir cuentas y otras funciones, dijo un funcionario bancario de una institución que no quiso ser identificado.

McCrory no ha declarado su posición concerniente el proyecto, que cuenta entre sus patrocindadores el Representante Chris Whitmire de Rosman.  Sin embargo, en la primavera, el gobernador dijo que se opone al establecimiento de ciudades santuarias.

Activistas de las montañas están rogando que McCrory vete el proyecto. El ex alcalde de Charlotte es republicano como sus partidarios que controlan la Legislatura.

“Apoya a Carolina del Norte en su lucha contra HB 318, dijo Bruno Hinojosa de la Coalición de Organizaciones Latinoamericana en Asheville.  “Llama al Gobernador McCrory y firmar la petición: http://j.mp/VetoHb318. “Esta propuesta invalida las matrículas consulares, ID municipales y otras identificaciones, y le dará más acceso a que la migra trabaje con la policía. No podemos permitirlo. Tenemos que hacer algo.”

Aproximadamente cien manifestantes se presentaron en el Capitolio en Raleigh el miércoles pasado, demandando una reunión con McCrory.  Al final, el gobernador no concedió la reunión pero ellos entregaron una petición con más de mil firmas, reportó la Agencia EFE.

El capítulo de Carolina del Norte de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NC NAACP), catalogó el movimiento de “última hora” de los legisladores como “inmoral”.

“Esta legislación es extremista, que va en contra de los inmigrantes, las personas de color, los pobres, y en contra de lo que es Carolina del Norte, un lugar de progreso y desarrollo. Los inmigrantes no estarán más seguros porque no podrán identificarse ante las autoridades y aumentará la desconfianza”, destacó el reverendo William J. Barber II, presidente, presidente del grupo, en un comunicado.

La campaña de Hillary Clinton, precandidata demócrata para la presidencia, instó que McCrory vetara la legislación.

Este proyecto de ley antiinmigrante claramente demuestra la influencia de Donald Trump en el Partido Republicano”, expresó en un comunicado de prensa Lorella Praeli, directora de Asuntos Hispanos de la campaña de Clinton.

Paraeli señaló que es “inaceptable” que la Legislatura de Carolina del Norte haya pasado medidas contra las ciudades santuario, las cuales han sido centro de críticas del precandidato republicano Donald Trump.

“Sus efectos negativos en la comunidad hispana serían innumerables; proyectos de ley como este debilitan la confianza entre la comunidad hispana y las fuerzas policiacas”, agregó Praeli.

“El gobernador McCrory debe vetar este proyecto de ley”, manifestó la campaña de Clinton.

En Carolina del Norte hay 340 mil indocumentados que necesitan identificaciones con fotografía para no ser arrestados por la policía.

La medida también prohíbe que ningún condado de Carolina del Norte podrá poner en efecto medidas locales que restrinjan la aplicación de las leyes federales de inmigración, y veta que las agencias policiales locales no compartan información sobre los indocumentados con las autoridades federales.

En el caso de las montañas, actualmente ni la policía de Asheville ni la Oficina del Alguacil del Condado Buncombe participan activamente en los operativos de los agentes de inmigración.

La legislación obliga a que los contratistas y los subcontratistas del estado se sometan al sistema E-Verify, que verifica el estatus migratorio de los trabajadores de entidades públicas y empresas privadas.

Además, hace más rápido el trámite de querellas ante el Comisionado de Trabajo contra los que no participen en el sistema E-Verify, que se convirtió en obligatorio desde el 1 de octubre de 2012, y que ha sido aplicado por etapas.

Desde julio de 2013 es indispensable que las empresas que tengan 25 empleados o más realicen la verificación.

La organización NC Listen que se opone a los indocumentados realizó una campaña a favor de la nueva normativa, argumentando que el Senado de Carolina del Norte debería aprobarla.

“Debe pasarla para arreglar nuestra destrozada ley de E-Verify. Los ciudadanos necesitan los empleos, los ilegales no”, anunció.

La HB 318 fue aprobada en la Cámara de Representantes del estado el pasado 23 de abril con 80 votos a favor y 39 en contra.

La legislación fue propuesta en marzo por el representante republicano George Cleveland, con el copatrocinio de los legisladores Chris Millis, Whitmire y Debra Conrad, también republicanos.