El residente de Asheville sueña con convertirse en el hombre de su edad más fuerte de los Estados Unidos

Jesus Varela es hombre poderoso

Cuando ves a Jesús Varela, es claro que pasa mucho de su tiempo en el gimnasio. Pero hace cinco años, Varela estaba viviendo una historia diferente.

“Estaba en muy mala condición física, estaba gordo, mis brazos y piernas flacas porque la diabetes me estaba consumiendo por dentro. Mi doctor me pidió que cambie mi estilo de vida o tendría efectos serios, hasta amputación de los pies,” dice Varela.

La esposa de Varela, Blanca, se encargó de alimentar a Varela con una dieta saludable y Varela empezó a ir al gimnasio. Cada mañana, Blanca le daba un licuado de sábila, nopal y frutas para darle fuerza para superar el día. Con su ayuda y la dedicación de Varela, la diabetes se revirtió sin necesidad de más medicina.

Pero cuando el hijo de Varela quiso registrarse para clases de MMA, Varela fue introducido a un deporte que ahora es una gran parte de su vida, levantamiento de poder. Varela entrena en Biltmore Fitness, un gimnasio con unos de los mejores levantadores de poder en el mundo. Mark Ferris, el hombre más fuerte de los Estados Unidos en la categoría de 40 años de edad y adelante, vio potencial en Varela y lo motivó a entrenar.

Varela empezó a entrenar para este deporte hace un año y ahora tiene el título del hispano más fuerte de los Estados Unidos, algo que su hijo dice es muy “chido.” Varela está en la posición 9 en los Estados Unidos en lo general y está preparando para una competición el 10 de Octubre donde puede moverse a la posición del quinto hombre más fuerte de los Estados Unidos.

“El gol final es levantar 1800 libras en esta competición pero cuando cumples un gol, solamente es un paso para lo siguiente,” dice Varela.

Varela quiere avanzar para poder calificar para competiciones internacionales. El dice que se ve compitiendo en Europa, Centroamérica, y Suramérica en unos meses. Pero con tantas aspiraciones, hay mucha preparación.

Varela tiene que entrenar por lo menos cinco veces a la semana y tiene que constantemente comer todo el día. Varela suele comer cinco o seis veces al día. Su esposa Blanca bromea diciéndole que lo mantenga el gobierno porque ella no puede más.

Varela come aproximadamente cuatro a seis mil calorías al día, del qual 60 por ciento es proteína, 30 por ciento carbohidratos, y 10 por ciento grasas saludables. Pero, lo ideal para un atleta como Varela es diez mil calorías al día. Varela también se tiene que mantener saludable haciendo ejercicios de suplemento para mantener la salud de los ligamentos y el sistema nervioso que se pueden reventar con tanta presión.

“Con el ejercicio, es mucho sacrificio, sacrificas tiempo que puedes estar con tu familia para estar en el gimnasio. Tienes que estar 100 por ciento cometido a lo que estás haciendo. Muchas veces no quiero ir al gimnasio pero tengo un objetivo y estoy decidido a llegar a cumplirlo y eso requiere esfuerzo y sacrificio de parte de la familia.”

Aunque Varela se está esforzando constantemente y ha transformado su cuerpo, dice que el deporte viene con muchos comentarios negativos del público. Incluso, su consejo número uno para alguien que quiere entrar en el deporte es que no escuchen los comentarios negativos.

“Un levantador de poder es el menos comprendido de todos los atletas, nadie entiende el sueño de un levantador. El sueño es ser el más fuerte cuando en otros deportes se trata de ser el más veloz. Tus mismos amigos y familiares, tal vez sin la intención, te están haciendo comentarios negativos en vez de echarte porras y te bajan el moral,” dice Varela.

Pero Varela dice que ahora sus hijos le echan muchas porras y su esposa lo mantiene alimentado. Así que el único obstáculo verdadero es su mente.

“Las barreras mentales son más fuertes que las barreras físicas, muchas veces nos vencemos ante un pensamiento negativo antes que el cuerpo se vence de fatiga.”

A la edad de 43 años, Varela se enfrenta a muchos riesgos como la posibilidad de un aneurisma cerebral que viene de esforzarse tanto en el levantamiento que el cerebro pierde oxígeno. Pero a pesar de todos los riesgos del deporte, Varela dice que vale la pena porque por la primera vez desde que se vino de Zacatecas, tiene un propósito claro.

“Tengo cuatro años de ingeniería industrial y no pude acabar la carrera y he tenido muchas cosas incompletas en mi vida pero volver a tener la oportunidad de seguir en algo que es de alto nivel me da mucha satisfacción, me da sentimientos de autorrealización.”