A fin de entender las posiciones de Rusia y de USA respecto a la situación corriente en Siria entre las fuerzas leales al presidente Al-Assad y las fuerzas de la oposición, entre ellas las de Al Queda e IS, es imperante entender los antecedentes históricos…y saber leer entre líneas.

Antecedentes de las relaciones político culturales entre USA y Siria: En 1835 USA estableció una Oficina Consular en Alepo, parte del Imperio Otomano y luego de que Siria declarase su independencia en 1946 USA la reconoció y estableció un consulado en Damasco. Según declaraciones de Miles

Coperland, ex agente de la CIA, el gobierno americano intentó influenciar al de Siria para que adoptase una forma más democrática y cuando esto fallo, decidió derrocarlo. Parecería ser que en USA no terminamos de entender que el sistema Democrático, tal como lo entendemos, no es un artículo de exportación.

En particular, para la gran mayoría de los habitantes del Medio Oriente, “democracia” es un concepto desconocido, y lo que es más, para el cual no tienen los prerrequisitos como ser: Derechos humanos y libertad de expresión y prensa. Como resultado de esto, a principios de la década del 1950

Siria fue desmembrada por una guerra civil. En 1954 el sistema Parlamentario fue restablecido en Siria, pero para entonces, tanto los políticos como el pueblo Sirio se sentían aterrorizados por USA, no solo por su intervención en la guerra civil sino también por su incondicional soporte a Israel. En respuesta, el nuevo gobierno Sirio se alineó con su tradicional aliado, la Unión Soviética, en busca de ayuda económica y militar. Si este fuese un partido de futbol, diríamos: Rusia 1 – USA 0

Antecedentes de las relaciones político culturales entre Rusia y Siria: La presencia política de Rusia en Siria data del siglo XIX y ya en 1893 se establecía una Oficina Consular Rusa en Damasco y para 1905 la Sociedad Imperial Ortodoxa Rusa había abierto y mantenía económicamente 74 escuelas en

Siria. La revolución Bolchevique interrumpió por un breve periodo estas relaciones, las que fueron extraoficialmente restablecidas en 1925 con la fundación del Partido Comunista Sirio, y luego formalizadas en 1944.

Durante la “Guerra Fría” Siria se alineó con la Unión Soviética, la que entre 1955 y 1958 invirtió alrededor de los $300 millones de dólares en ayuda económica y militar. Miles de profesionales y oficiales civiles y militares Sirios fueron educados en Rusia durante las cuatro décadas de la dictadura de Hafez Al-Assad y como resultado de esto se establecieron muchos matrimonios y familias de ambas nacionalidades.

En Octubre de 1980 Siria firmó un tratado de 20 años de Amistad y Cooperación con la Unión Soviética. Aun luego de la caída y desmembramiento de la Unión Soviética, dado el interés de Rusia en establecer una base marítima en el Mediterráneo, las relaciones bilaterales entre Rusia y Siria han continuado y la inteligencia rusa ha mantenido sus conexiones en Siria, con una extensa red de agentes bilingües en el terreno.

Por lo tanto, es de entender, aunque no nos guste y nos preocupe, que el régimen de Al-Assad haya pedido a Rusia, soporte aéreo contra las fuerzas de la oposición, entre ellas las de Al Queda e IS. Aquí, “el marcador” seria: Rusia 2 – USA 0.

Dado este estado de cosas, sería de esperar que hayamos aprendido algo de las debacles de Vietnam e Iraq, donde tampoco fuimos recibidos como héroes, tal como en su ignorancia de la realidad prometía Bush y que las mentes calmas y preclaras de los diplomáticos Rusos y Americanos prevalezcan sobre las balandronadas de irresponsables como John McCain y los intereses de los fabricantes de armamentos

Sería preocupante que “el marcador” llegase a: Rusia 3 – USA 0, pero el reciente Acuerdo con Irán, a pesar de los recalcitrantes, da esperanzas.